¿Verme bien o sentirme mejor?

La mayoría de las personas al momento de seguir un nuevo plan de alimentación, seteamos nuestras expectativas en: verme flac@ / bajar de peso (kilos) / verme “fit” / aumentar masa muscular (marcar o secar).


El sobrepeso está determinado básicamente por el IMC (Índice de Masa Corporal) y este es un indicador que mide simplemente la relación del peso para la talla. El gran PERO es, que no discrimina de qué está conformado ese peso, es decir, no nos dice cuánto del peso es músculo, grasa, agua o huesos. Es por esto, que no se debe utilizar como único indicador de sobrepeso u obesidad. El riesgo del exceso de peso es cuando hay un exceso de grasa corporal y esto se puede determinar mediante bioimpedancia ó por pliegues cutáneos. El exceso de grasa corporal sí es perjudicial para la salud ya que genera un estado inflamatorio crónico que se refleja en múltiples sistemas. Por otro lado, mantener nuestra masa muscular en niveles adecuados nos brindará un mejor soporte tanto esquelético como metabólico. Entonces, llegamos a la conclusión que, el peso NO es lo más importante sino qué conforma ese peso.


Además, les propongo cambiar de chip y, en vez de trabajar para una temporada determinada o un momento en específico, más bien logremos sentirnos cómod@s y bien en todo momento. ¿Por qué plantear los objetivos en base a la imagen o un número y no para sentirnos bien? ¿Por qué intentar seguir estereotipos en vez de empezar a sentirnos libres?


Me pasa mucho en consulta que son los mismos pacientes quienes se enfocan en lo que “pecaron”, en lo que hicieron mal o dejaron de hacer, en vez de darse cuenta de que, muchas veces también han hecho cambios positivos. Los cambios deben hacerse de a pocos y de manera progresiva para lograr instaurarse como hábitos en nuestra vida. No intentemos hacer todo en un solo momento porque puede ser abrumador, avancemos de a pocos y eso aumentará nuestra motivación. También sucede que cancelan la cita porque “no han cumplido el plan” y considero que es justamente por ese motivo el principal por el que deben acudir a la cita. Debemos averiguar por qué no lo has seguido: ¿no te acomoda? ¿se hace difícil? ¿necesitamos cambiar de formato?


Seguir un plan de alimentación, puede ser por muchos más motivos. Me animaría a decir que, incluso se debe llevar un plan de alimentación cuando se tiene alguna condición de salud; ya que una correcta alimentación es parte de los pilares del tratamiento. Condiciones como: alteraciones en el metabolismo de la glucosa (diabetes, resistencia a la insulina, hiperinsulinismo), hipertensión, anemia, problemas gastrointestinales (colon irritable, enfermedad de Crohn, disbiosis intestinal, etc), enfermedades inflamatorias, entre miles de otras, tienen a la alimentación como parte fundamental en el tratamiento.


La próxima vez que piensen en sus objetivos piensen para qué lo están haciendo.



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